La brújula del camaleón

El blog de Lua Soleil – cultura, viajes, fotografía, cine y literatura

¡A la playa! – Salinas de San Pedro del Pinatar y Mar Menor 10 de mayo de 2016

Nos vamos a las Salinas de San Pedro del Pinatar, donde el agua cambia de color del verde al rosa, y al Mar Menor, en Murcia, donde el agua parece una piscina.

Dale al play y visita conmigo el parque natural de las salinas, con sus dunas y sus playas vírgenes y ven a recorrer la Costa Cálida.

Si te gusta, ¡no te olvides de darle a like! Así sabré qué tipo de viajes y actividades os gustan más y me dará ánimos para seguir con los Travel Vlogs. Si lo compartes, también me ayudaría mucho 🙂

Ah, y si quieres enterarte de cuándo subo vídeo, suscríbete 🙂 Los jueves por la tarde habrá uno por regla general.

¡Espero que os guste!

 

 

 

Terra Natura -Jirafas, osos y patos sospechosos 3 de diciembre de 2015

Me voy a Terra Natura, en Murcia, a ver a todos los animales y a dibujarlos. Puedes ver todo lo que pasó en el vlog que hice de este día tan divertido:

 

Neuman entusiasma con su música en el Lemon Pop Festival – Murcia 2015 11 de septiembre de 2015

Neuman entró pisando fuerte en el escenario del Parque de Fofó de Murcia, con motivo del Lemon Pop Festival (2015). Con su estilo inconfundible, la banda llenó el auditorio y copó las expectativas tanto de sus fans como de los que fueron a pasar una tarde de música y vieron al conjunto por primera vez.

Fue un concierto redondo en el que los seguidores de Neuman disfrutaron y bailaron entusiasmados y, los que aún no los conocían, se fueron tarareando el estribillo de «Turn it».

Os dejo con las fotos de su actuación (y os recuerdo que el Lemon Pop Festival continúa este fin de semana con más conciertos) :

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

 Neuman en conciertoNeuman en concierto

 Neuman en conciertoNeuman en concierto

 Neuman en conciertoNeuman en concierto

 Neuman en conciertoNeuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto

Neuman en concierto


Más info:

Neuman es una banda de Murcia, España.
– El proyecto lo comenzó Paco Román en 1999.
– En 2010, el grupo lanza su primer disco, “Plastic Heaven”
– Suelen grabar en analógico (en cinta magnética) y les gusta que sus canciones tengan los menores procesos digitales posibles.

 

Ayoho, una banda que enamora – Lemon Pop Festival, Murcia 2015 4 de septiembre de 2015

Ayoho es la banda que abrió ayer el Lemon Pop Festival 2015 en la Sala Rem de Murcia; pero Ayoho también es un estilo propio y melodías que llegan al alma y te transportan a esa frontera de Canadá por la que ellos caminan con sus temas.

Con un directo potente y el carisma de su cantante llegan al público y enamoran. Recomiendo seguir muy de cerca a estos chicos. Os dejo con una muestra de lo que fue este concierto mágico:

 Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

 Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

 Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

Ayoho en concierto

 

 


Más info:

– Son los ganadores de la segunda edición del Vodafone Yu MusicTalent
– Son de Cartagena, Murcia (España).
– Su disco debut «Deference & Wonder» se puede escuchar en su canal de YouTube.
– «Ayoho» es la palabra que utilizan los indios de la frontera de Canadá para describir la llegada de la primavera. Significa «respeto y asombro».
– Su tema «Freedom» surgió después de ver la película de «Los Juegos del Hambre».

**BONUS** – Si quieres ver un resumen de su actuación, pronto estará en mi canal de Youtube

 

El Santuario de la Fuensanta – Murcia 16 de mayo de 2015

El Santuario de la Fuensanta, a las afueras de Murcia, es un lugar precioso y muy tranquilo, desde el que se pueden tener vistas preciosas de la ciudad y del valle en el que se encuentra la capital de la Región. Recomendadísimo para todos los que quieran alejarse del ajetreo de la ciudad y disfrutar de la montaña, de la luz y del paisaje.

Jump!!

Toma mi mano // Hold my hand

Sin título

Fuensanta's Sanctuary, Murcia (Spain) // Santuario de la Fuensanta, Murcia (España)

 

Bando de la Huerta 2015 – Murcia 7 de abril de 2015

El Bando de la Huerta es más que una tradición en Murcia. Es una pasión, algo que se lleva en el alma. Se celebra cada año el martes siguiente a la Semana Santa y forma parte de las llamadas Fiestas de Primavera de la ciudad.

Ese día los murcianos salen a la calle vestidos con su traje típico y se pasean por las calles, comen en barracas las recetas típicas de la huerta y ven el Bando, un desfile en el que se pasean las peñas huertanas mostrando los oficios típicos de la Región, en el que se reparten verduras, hortalizas y embutidos autóctonos desde camiones y en el que vemos a las Reinas de la Huerta y a todas sus damas preciosamente engalanadas con sus trajes de lujo.

Aunque no sea fiesta en otras regiones, es una escapada que merece la pena. Y si puedes quedarte el resto de la semana para ver los desfiles de los «sardineros», plan completo. Pero de eso hablaremos en otro post.
Bando de la Huerta 2015

¿Quieres ver todas las fotos? En mi blog de fotografía están todas.


¿Cuándo? Todos los años, el martes siguiente a la Semana Santa.

¿Dónde? Murcia capital.

 

El Jardín Botánico, un oasis en la capital de Europa – Bruselas 2 de abril de 2014

Bruselas es una ciudad con un centro histórico precioso y muchos museos por visitar, pero si tienes la suerte de tener un día soleado y te apetece salir del circuito turístico sin alejarte de la ciudad, visitar los jardines de la capital es una buena opción. Uno de ellos es el Jardín Botánico (Metro Botanique/Kruidtuin).

Jardin Botanique, Brussels

Atardecer invernal en el Jardín Botánico

El Jardín Botánico se encuentra al norte de la almendra central bruselense, a 10/15 minutos andando o en metro desde el centro de la ciudad.
La entrada es gratuita y es lo bastante grande como para pasear por él un par de horas relajadamente. Los bruselenses llevan su comida al parque los días de sol y se les puede ver haciendo pequeños pícnic o sentados en los bancos de madera comiendo sándwiches. ¡Anímate a hacer lo mismo!

Además, ¿qué hay para ver? En primavera es especialmente agradable puesto que florecen los árboles y todo se llena de colorido. Si hace calor, la zona del estanque de estilo inglés es muy recomendable, donde, además, podremos disfrutar de la vista del edificio principal del Jardín Botánico, de estilo barroco con esculturas y muchas cristaleras.

Este edificio fue un centro importante de investigación botánica, pero actualmente es un centro de exposiciones dedicado a la comunidad francófona de Bruselas, donde podremos ver muestras de fotografía o conciertos. Puedes consultar la agenda cultural aquí.

Además, si nos da hambre y no hemos traído el almuerzo, el edificio también alberga el restaurante y bar Café Bota, donde poder comer tranquilamente o, incluso, ir a tomarnos unas copas y a bailar los fines de semana. El precio es un poco elevado dado el lugar, aunque no demasiado y merece la pena. La carta ofrece bastante comida italiana y las meriendas también pueden ser muy agradables con café de calidad (cosa difícil de encontrar en Bruselas) y brownies para acompañar.

Jardin Botanique, Brussels

                          El edificio principal en una tarde de primavera

Spring in Brussels

                            En primavera, el Jardín Botánico se llena de flores.

Spring is here

     Flores blancas, rojas, rosas y de todo tipo en el Jardín Botánico de Bruselas

Pronto os hablaré de otros jardines de Bruselas. Espero que de momento disfrutéis del Botánico y que me contéis cómo lo habéis pasado al visitarlo. Saludos.


Información práctica:

Localización: El Jardín Botánico de Bruselas se encuentra en la Rue Royale 236.
No confundir con el Jardín Botánico de Meise, el cual se encuentra a las afueras de la ciudad y a unos 45/50 min en metro desde el centro.
Para llegar al Jardín Botánico se puede tomar el metro hasta Botanique/Kruidtuin, líneas 2 ó 6, los tranvías 92, 93 ó 94 y los autobuses 38, 58 ó 61.
– En cuanto al horario, hay que tener en cuenta que cierra pronto, entre las 17h y las 18h según sea invierno o verano.
Entrada gratuita al jardín. Las exposiciones del edificio principal pueden ser o no de pago.
Acceso para minusválidos: Sí. Para más información picha aquí.
– Muy recomendable para los amantes de la fotografía y para los que les gusta relajarse sobre el césped (en primavera o verano).

 

Crónicas de Bruselas – Dulces por todas partes 5 de marzo de 2014

Mucha gente sabe que Bélgica es el país del chocolate. Lo que a lo mejor no saben es hasta qué punto lo dulce tiene relevancia aquí. En este pequeño país del centro de Europa existe una cultura a lo dulce muy fuerte. En algunas cosas veo paralelismos con España, por ejemplo, hay cosas que no se ven en otros países europeos y que sí vemos aquí, es el caso de las tiendas de golosinas. Nos parecen muy comunes a los españoles pero no lo son tanto fuera de nuestro país y aquí, sorprendentemente, las hay. Pero esta cultura de lo dulce va más allá y, por ejemplo, el centro de Bruselas está lleno de chocolaterías y tiendas de galletas o merengues siempre elaborados con formas preciosas. Si queréis ver más fotos no tenéis más que pinchar aquí para ver mi blog de fotografía.

 

Sweet little sheep made of chocolate

Borreguito de chocolate

Debo señalar que para los españoles, una chocolatería es una cafetería a la que se va a tomar chocolate a la taza, caliente y espeso, junto con churros o alguna que otra cosa dulce de pastelería (¿el Latinoamérica se le da el mismo sentido? Espero vuestra respuesta 😀 ). En Bélgica no, una chocolatería es una tienda en la que se vende chocolate y son espectaculares. Algunas tiendas parecen verdaderas joyerías con bombones colocados en cajas con cintas y telas, como si fueran preciosos relojes o colgantes. Otras, elaboran formas de animales de diferentes colores que cambian según la estación del año y la festividad más cercana que se esté celebrando (por ejemplo, corazones para San Valentín, huevos de pascua para la Semana Santa, etc.).

También en estas tiendas, se pueden ver bloques de chocolate pichados en una cuchara de madera. Mucha gente no entiende para qué sirve esto, pues bien, los belgas los utilizan para hacer el «verdadero chocolate» que ellos toman. No es como el español y tampoco es una especie de Nesquick (cosa que se estila mucho en el resto de Europa), no, lo hacen sumergiendo dicho bloque en leche caliente y removiendo para que, aquél, una vez derretido, se mezcle con lo demás y poder bebérselo. A muchos extranjeros les parece un método dudoso, puesto que el chocolate no siempre se derrite o se mezcla bien si la leche no está muy caliente, pero así es como ellos lo hacen. A mí, personalmente, me gusta comerme el chocolate mientras se derrite. Sé que no es la manera en la que se debe hacer pero me parece lo más divertido de preparar el chocolate así.

¿Y vosotros? ¿Cómo tomáis el chocolate en vuestros países? ¡Espero vuestros comentarios! Ciao!


 

¿Queréis encontrar estas chocolaterías en Bruselas?
Tenéis una calle llena de ellas justo en el centro de la ciudad, al salir de la Grand Place.
La calle se llama Rue au Beurre.
Bon appétit!

 

Crónicas de Bruselas – La gris y lluviosa 28 de febrero de 2014

Bruselas nos esperaba fría y lluviosa. Hace unos días, después de una noche de no dormir y cargar maletas, Miguel y yo  llegamos y descubrimos nuestro nuevo piso. Era bastante grande, aunque lo íbamos a compartir con tres personas a las que no conocíamos. Eso me preocupaba un poco porque no sabíamos nada de ellos y además la dueña nos había admitido sin preguntarles por su opinión. Era una situación bastante extraña. Aunque tampoco es que hubiera tenido oportunidad de elegir mucho porque me había costado bastante encontrar un piso.

 

On our way to the airport!

 

Así que dejamos nuestras maletas y salimos a comprar comida y otras cosas de primera necesidad. Llegamos muertos y ya de noche, pero justo a tiempo para ver a nuestros compañeros antes de que se fueran a dormir… a las 9pm. Se tratababa de dos chicas francesas y un inglés y pensamos que no eran muy habladores y que, acostándose a esas horas, íbamos a hacer muy poca vida en común, lo cual es una pena cuando compartes piso porque lo mejor es poder charlar un rato y compartir cosas. Pero, al menos, nuestro primer día estaba superado  y pudimos dormir bajo un techo 🙂

 

Flying!

 

El Camino hacia Santiago 5 – Palencia, Santander, Comillas… y una noche toledana 30 de agosto de 2012

On the train

MG (detrás), Miguel y yo. Los tres ruteros de viaje




01/agosto/2012 – El albergue juvenil de Palencia es enorme y muy cómodo. Tiene habitaciones dobles no divididas por sexos, duchas individuales para los vergonzosos, Internet, salas para realizar actividades, un comedor enorme donde desayunamos de fábula y hasta un gimnasio. El precio: 8.50€ para menores de 30 años. Nos quedamos alucinados de que una ciudad tan pequeña tuviera un albergue tan grande y equipado. Y, además, sólo lo estábamos ocupando 4 huéspedes: nosotros tres y otra chica. Aunque, según nos contaron, la semana anterior había estado lleno. Quién sabe.


Después de la noche en blanco, el día anterior nos habíamos acostado prontísimo, tras una ducha relajante que nos bajó la tensión y nos hizo notar más el cansancio. Dormimos como benditos pero nos despertamos pronto para llegar a ese primer autobús que nos llevaría por fin a Santander. Pero como nada nos podía salir según lo previsto, el taxi que tenía que venir a recogernos para llevarnos a la estación llegó y se fue sin nosotros al no vernos en la puerta. Al taxista ni se le ocurrió llamar o entrar a ver cómo estábamos esperándolo en la recepción. Así que, perdimos el autobús… y, otra vez, el siguiente transporte era a las 18.45h, como el día anterior, puesto que era jueves y, como decía en el anterior post, el de las 15h sólo pasaba los fines de semana. ¿Sería posible? ¿Otra vez estancados en Palencia? Nos estaba gustando mucho pero… no podíamos quedarnos eternamente. Entre otras cosas porque teníamos que encontrarnos con unos amigos en el norte un día después. Y, además, estaba el tema del dinero: no teníamos mucho y, gastar tanto en una misma ciudad que, además, ya habíamos visto durante dos días…


Nos planteamos dos cosas: 1. Pasar otro día y otra noche en Palencia para, al día siguiente, coger el autobús de primera hora que acabábamos de perder. 2. Irnos en tren. Al final ganó el tren. Era más caro que el bus, sí, pero si nos quedábamos íbamos a gastar mucho más de lo que costaba el billete, así que nos fuimos. Eso sí, a las 15.30h, Palencia no nos dejó irnos más pronto.


On the train

Adiós, Palencia. Ahora, a Santander.

Y así, pasamos unas tres horas dormitando a ratos y observando cómo el paisaje iba cambiando del dorado seco de los campos castellanos al verde húmedo de las montañas cántabras.


Landscape from the train

Los primeros valles

 


Landscape from the train

Los puentes para transitar las montañas del norte

Y, por fin, llegamos a Santander después de tanto problema de horarios, trenes, taxis y buses.


Mochileros

Posando con todas las mochilas en Santander




Aunque, como llegamos a las 19h a la capital de Cantabria, no hubo tiempo de hacer turismo. Yo estaba segura de que tardaríamos más de una hora en ir y volver (mochilas y su peso incluidos) si queríamos ver el Palacio de la Magdalena. Por lo que, no sin cierto pesar, lo descartamos y nos tomamos un café esperando el autobús para Comillas.

Se nos hizo de noche por el camino y, al final, tampoco hubo tiempo de buscar alojamiento. Pero la noche en blanco de Palencia nos había demostrado que podíamos pasar una noche al raso bastante bien, con lo que decidimos hacer lo mismo. El único inconveniente: aún no nos habíamos enterado de que estábamos en Cantabria.


Sobrellano Palace, Comillas (Cantabria, Spain)

El palacio de Sobrellano, la antigua «casa» de veraneo del marqués de Comillas




Caminamos desde el Palacio de Sobrellano (donde bajamos del bus,ya en Comillas), hasta la playa, atravesando el pueblo. La plaza aún estaba animada, había gente cenando, pero nosotros acabábamos de hacerlo, nada más llegar en una hamburguesería cercana al palacio. Pasamos junto a la iglesia, mirando al pasar la torre con su reloj y el antiguo ayuntamiento, que está justo al lado.


Torre de la iglesia de Comillas

La torre de la iglesia de Comillas




Anduvimos sobre los adoquines de la antigua villa pesquera, convertida en el transcurso del siglo XIX en una villa de veraneo para la aristocracia, tras en nombramiento del primer Marqués de Comillas, Antonio López y López. Subimos hacia la parte alta, dejando atrás los bares donde había algunos grupos de jóvenes de fiesta y descendimos de nuevo para llegar a la playa. Allí hay un jardincito donde teníamos pensado sentarnos a pasar una noche de cartas o, si nos daba sueño, hacer vivac unas horas.


Adoquines

Los adoquines de las calles de Comillas




A pesar de la insistencia de MG, no pude llegar a sacar las cartas. Por alguna razón había estado muy activa en el tren mientras ellos dormían y, ahora, claro, la que tenía sueño era yo. De todas formas, Miguel tampoco se opuso demasiado. En el fondo todos estábamos aún cansados de la noche de Palencia que habíamos pasado sin dormir (el cuerpo tarda en recuperarse y más aún si estás de viaje). Por lo que decidimos dormir un poco.


Lo malo era q empezaba a hacer frío como para echarse sin más contra una mochila sin taparse y, además, había empezado a caer un calabobos que, a lo tonto, nos podía dar problemas. Con lo que buscamos la zona donde las ramas de los árboles eran más espesas y, como vimos que el césped estaba húmedo, pusimos una gran sábana de aluminio, la cual sacó MG para sorpresa de todos. Cuando digo que ella es la mami del grupo, es por algo, pues, aparte de eso, sacó también varias fundas impermeables para nuestras mochilas y una capa de agua, que extendimos sobre los sacos de dormir. Ya que habíamos empezado a acomodarnos, pues lo hicimos por completo.


La cosa quedó así: sobre el aluminio, pusimos los sacos, en ellos, nos acurrucamos, echamos dos capas de agua por encima (la mía también) por si la lluvia arreciaba y a la cabeza colocamos todas las mochilas, cubiertas por bolsas y fundas impermeables. Quedó de foto. La pena es q no hubiera mucha luz como para hacer una.


Por si acaso, también habíamos previsto que hubiera algún sitio cerca en el que poder refugiarnos si llovía mucho. Enfrente teníamos una especia de merendero que podía venirnos muy bien, con su mesa techada.


El tiempo que dormí, lo hice intranquila. Ya cuando habíamos terminado de montar todo había comenzado el chispeo a ser más fuerte pero, al cabo de un rato, el árbol comenzó a calar y yo notaba entre sueños cómo las gotas me iban mojando la cara, manteniéndome en un duermevela constante. No pude dormir a gusto y menos mal, porque, si no, no sé quién habría avisado a mis dos queridos ceporros de que el chispeo estaba a punto de convertirse en lluvia de verdad y dejarnos pasados por agua. Los desperté justo a tiempo de poner a salvo todas nuestras cosas. Bueno, a Miguel, porque MG cuando duerme no hay quien la mueva, ella habría seguido durmiendo aún con un chaparrón cayéndole encima.


Medio dormidos, congelados y preocupados por nuestros sacos (lo más imprescindible de nuestro equipaje) nos metimos bajo aquel merendero sin hacer ruido, ya que había casas justo al lado. Además, a Miguel le habían picado los mosquitos y le estaban saliendo los bultos típicos en las manos. Yo tuve suerte en eso, cosa rara, y MG…, bueno, ella no había dado lugar siquiera a ello puesto que había estado completamente metida en su saco. No sé cómo pudo seguir respirando todo ese rato. Yo, lo que hacía era temblar de frío.



Cantabria nos acababa de demostrar dónde estábamos.



Mosquitos en la noche

Miguel poniéndose amoníaco en las picaduras de los mosquitos, mientras esperábamos a que parase la lluvia




Comprobamos que nuestras cosas estaban bien y, un poco gruñones por el sueño (creo que apenas dormimos 2 horas), empezamos a debatir qué hacer o dónde meternos. Era una pena porque otros años MG y yo habíamos pasado noches enteras hablando en la playa de Comillas y nunca había caído ni una gota. Pero el norte es el norte y nunca se sabe. Aunque sea verano, puestos a hacer frío y llover, este es el lugar.


Decidimos guardar todo y, cuando escampara un poco, volver rápidamente al pueblo antes de que lloviese de nuevo y colocarnos bajo alguno de los soportales. En realidad, sólo había dos opciones: bajo el antiguo ayuntamiento (donde habíamos visto a chicos haciendo botellón y había basura por el suelo) y bajo el nuevo. Está claro que fuimos al nuevo.


Nos pusimos en una esquina, lejos de la puerta pero pegados a la calle. Ya no tuvimos lluvia, pero entonces empezaron a pasar gritando un montón de niñatos borrachos que volvían de una discoteca de las afueras. Yo, desde luego, no pude dormir. Mis queridos ceporrines, un poco más que yo, aunque no sé cómo.


Cuando llegó la mañana a Comillas yo estaba toda agarrotada de haber estado encogida por el frío y cabreada con los niñatos. Por suerte, ni los barrenderos ni los funcionarios del ayuntamiento que pasaron por allí nos dijeron nada…aunque si no acampas y sólo te acuestas no tienen nada que decirte, pero lo agradecí. Cuando ya no pude más, di un empujón a cada uno de mis compañeros y les pedí que nos fuéramos a buscar un bar donde despojarme del frío. Un chocolate caliente era justo lo que me pedía el cuerpo y Miguel se ofreció amablemente a ir a ver si alguna de las churrerías estaba ya abierta. A MG, de nuevo enfundada en su saco, no había quien la moviera, así que me dediqué a zarandearla y a recoger mientras Miguel volvía.


Una de las churrerías estaba abierta. Genial. Al final la pobre MG se levantó como una valiente, enfurruñada por el sueño aunque animada por la perspectiva del chocolate y terminó de recoger conmigo de modo que por fin pudo terminar esa noche toledana.


Pero ahora ya sabíamos dónde estábamos… O lo empezábamos a saber.



Waking up in Comillas

MG recogiendo su saco medio adormilada, tras la noche toledana




LEE  LA  AVENTURA  DESDE  EL  PRINCIPIO:

Capítulo 1 – Un comienzo accidentado

Capítulo 2 – Carretera, manta y… Cagaditas

Capítulo 3 (Primera parte) – Hacia Palencia, una noche movidita (I)

Capítulo 3 (Segunda parte) – Hacia Palencia, una noche movidita (II)

Capítulo 4 – Palencia la bella no quiere dejarnos marchar

Capítulo 4 (Parte 2) – Anexo de fotos, Palencia

O SIGUE LEYENDO:

Capítulo 5 (Parte 2) – Anexo de fotos de Santander

Capítulo 6 (Parte 1) – Comillas dulce y amarga

 

 
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