La brújula del camaleón

El blog de Lua Soleil – cultura, viajes, fotografía, cine y literatura

Llueve en París 26 de septiembre de 2010

Después de la desesperación más absoluta la lluvia me trae un poco de tranquilidad aquí en París. Empiezo esta etapa parisina con grandes esfuerzos tanto sentimentales, como mentales y económicos. Nadie dijo que mudarse fuera sencillo, ¡¡aunque nunca pensé que fuera tan complicado!! Bueno, así que aquí estoy, en la Ciudad de la Luz, esperando a que se encienda una para mí.

Durante el tiempo que me quede aquí he pensado contar cómo es la vida parisina en este blog ya que para mí es muy interesante conocer cuál es el verdadero París lejos de ceñirme a los clichés más extendidos o a las cosas más turísticas. Incluso los sitios más conocidos quiero explorarlos y dar una visión de ellos quizá distinta o, sino, por lo menos propia.

Paris Exposition: Eiffel Tower, Paris, France, 1900

Empiezo bastante mal, la verdad, pero si es lo que hay, lo contaré, jeje. Sin casa, desubicada, viviendo sola en un albergue mientras que los demás Erasmus que conozco ya han encontrado todos un piso más que aceptable. Pero no me va eso de ser víctima, así que hoy estuve buscando junto con mi amiga MRL (que lleva ya unos cuantos años aquí en París) muchas ofertas para compartir piso. Ha sido una tarde muy agradable a pesar del trabajo, en la que nos hemos reído y bromeado. MRL es rutera también (es decir, que ha participado en la Ruta Quetzal). Me siento realmente bendecida por haber ido a la Ruta Quetzal y poder contar con una especie de “red de ayuda Quetzal”, que está ahí cuando más lo necesitas. La acogida rutera siempre es la más calurosa y cariñosa y tener eso en París, donde la gente me ha tratado con tanta antipatía (a mí y a cualquiera) desde que llegué, es un alivio grandísimo. ¡Gracias MRL!!

Y, como digo, llueve. Las aceras de las calles se han convertido en cristales que reflejan las luces de la noche y la gente se cierra las chaquetas para resguardarse de este frío prematuro de principios de otoño. Y bajo el sonido de las gotas sobre mi paraguas he recordado la música de esta preciosa canción de Luar Na Lubre: “Chove en Santiago”, cuyas notas acompasan esta noche a la perfección. Cerrad los ojos y escuchad… imaginando, por ejemplo, una noche lluviosa en París.

 

 
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