La brújula del camaleón

El blog de Lua Soleil – cultura, viajes, fotografía, cine y literatura

Crónicas de Bruselas – El mercado de la Place Jourdan 30 de marzo de 2014

Una de las actividades dominicales preferidas de los bruselenses es darse una vuelta por los mercados de frutas y verduras antes de irse a casa a hacer la comida con lo que acaban de comprar o antes de comer fuera en alguna terraza, si el tiempo lo permite.

El mercado de la Place Jourdan es uno de los más conocidos y también es muy colorido y agradable. La  gente va con sus hijos pequeños, con la familia y con las mascotas y allí se encuentran con amigos y se toman un aperitivo, a parte de comprar provisiones.

Jourdan Market, Brussels

Los tenderos vienen de todas partes, y en ocasiones venden lo que ellos mismos producen, como una señora que vendía miel y otros productos de apicultura. Si queréis ver esa y todas las otras fotos del mercado, las podéis ver pinchando aquí, en mi blog de fotografía.

Me pareció un lugar genial para ir los domingos y relajarse tomándose una verdadera cerveza belga en los bares de alrededor de la plaza y/o comprar frutas y verduras frescas y de calidad, mucho mejores que las que venden en los carísimos supermercados de Bruselas.

Y ahora que menciono esto, aprovecho para hacer un inciso y hablar de cómo hacer la compra en Bruselas: es difícil. Parece que no pero es MUY difícil. En la capital sólo existen un par de supermercados baratos cerca del metro Bourse (véase, un Lidl y un Delhaize que no sean de la línea «express») y, después, todo lo demás son Carrefour Express que tienen un poco de todo pero al doble del precio normal. Para los que seáis españoles, comprar ahí es casi como comprar en una gasolinera. Carísimo. Así que , al principio, mi novio y yo, así como muchos otros jóvenes venidos a trabajar aquí, nos preguntábamos dónde hacían la compra las familias bruselenses normales que vivían en el centro y no los turistas que necesitan cuatro cosas en un momento de hambre. Suponemos a día de hoy que no tienen más remedio que irse a las grandes superficies que debe haber a las afueras, porque lo que es dentro del corazón de la capital, no hay más que un par de sitios baratos. Y, ahora que hablamos de ello, también van a los mercados de los domingos.

Los domingos, los carritos de la compra de esos de toda la vida (hay quien los llama «carritos de abuela» o «grannie´s trolleys», si nos ponemos internacionales), florecen y los mercados se llenan de esas familias normales bruselenses que yo buscaba. Eso sí, estos mercados también son, en su mayoría, a las afueras, en los barrios periféricos de la capital y no en el centro, aunque son baratos y de calidad. Supongo, que no se puede tener todo 🙂 pero merece la pena ir.


 

¿Queréis visitar este mercado de Bruselas?
Id un domingo por la mañana (hasta las 14h más o menos) a la Place Jourdan, en el barrio de Etterbeek, al este de la capital y al lado del Parc Léopold.
Desde el centro se puede ir en metro, con las líneas 1 y 5 hasta la parada de Maelbeek y luego, caminar.
También se puede tomar el autobús 59 pero, para lo cerca que está, recomiendo mejor ir caminando y viendo el parque Léopold.
¡Si pasáis por el mercado, contadme qué os ha parecido! 🙂

 

Crónicas de Bruselas – Dulces por todas partes 5 de marzo de 2014

Mucha gente sabe que Bélgica es el país del chocolate. Lo que a lo mejor no saben es hasta qué punto lo dulce tiene relevancia aquí. En este pequeño país del centro de Europa existe una cultura a lo dulce muy fuerte. En algunas cosas veo paralelismos con España, por ejemplo, hay cosas que no se ven en otros países europeos y que sí vemos aquí, es el caso de las tiendas de golosinas. Nos parecen muy comunes a los españoles pero no lo son tanto fuera de nuestro país y aquí, sorprendentemente, las hay. Pero esta cultura de lo dulce va más allá y, por ejemplo, el centro de Bruselas está lleno de chocolaterías y tiendas de galletas o merengues siempre elaborados con formas preciosas. Si queréis ver más fotos no tenéis más que pinchar aquí para ver mi blog de fotografía.

 

Sweet little sheep made of chocolate

Borreguito de chocolate

Debo señalar que para los españoles, una chocolatería es una cafetería a la que se va a tomar chocolate a la taza, caliente y espeso, junto con churros o alguna que otra cosa dulce de pastelería (¿el Latinoamérica se le da el mismo sentido? Espero vuestra respuesta 😀 ). En Bélgica no, una chocolatería es una tienda en la que se vende chocolate y son espectaculares. Algunas tiendas parecen verdaderas joyerías con bombones colocados en cajas con cintas y telas, como si fueran preciosos relojes o colgantes. Otras, elaboran formas de animales de diferentes colores que cambian según la estación del año y la festividad más cercana que se esté celebrando (por ejemplo, corazones para San Valentín, huevos de pascua para la Semana Santa, etc.).

También en estas tiendas, se pueden ver bloques de chocolate pichados en una cuchara de madera. Mucha gente no entiende para qué sirve esto, pues bien, los belgas los utilizan para hacer el «verdadero chocolate» que ellos toman. No es como el español y tampoco es una especie de Nesquick (cosa que se estila mucho en el resto de Europa), no, lo hacen sumergiendo dicho bloque en leche caliente y removiendo para que, aquél, una vez derretido, se mezcle con lo demás y poder bebérselo. A muchos extranjeros les parece un método dudoso, puesto que el chocolate no siempre se derrite o se mezcla bien si la leche no está muy caliente, pero así es como ellos lo hacen. A mí, personalmente, me gusta comerme el chocolate mientras se derrite. Sé que no es la manera en la que se debe hacer pero me parece lo más divertido de preparar el chocolate así.

¿Y vosotros? ¿Cómo tomáis el chocolate en vuestros países? ¡Espero vuestros comentarios! Ciao!


 

¿Queréis encontrar estas chocolaterías en Bruselas?
Tenéis una calle llena de ellas justo en el centro de la ciudad, al salir de la Grand Place.
La calle se llama Rue au Beurre.
Bon appétit!

 

Un país para comérselo en TVE 16 de septiembre de 2011

Ayer empezó la nueva temporada del programa «Un país para comérselo» que realiza por segundo año consecutivo TVE. Tengo que reconocer que nunca lo había visto, sobre todo, debido a mi estancia en el extranjero durante todo el año pasado, pero ayer me sorprendió.
Me puse a ver «Cuéntame…», la cual también estrenaba temporada y a la cual di otra oportunidad después de unos tres/cuatro años sin verla. Me hizo gracia, aunque no sé hasta que punto me gustará tanto como antes (pero de todas formas seguiré viéndola por si acaso). Y detrás de ella, venía «Un país para comérselo».
Debido a la vagancia de no querer aún levantarme del sofá, dejé la tele puesta y resultó que me encantó. Sólo con la introducción y la pasión de sus palabras me enganché. Vi que no sólamente es un programa en el que te enseñen: en Córdoba se cocina ésto y en Murcia aquéllo, sino que también tratan temas culturales más allá de la gastronomía, está muy bien llevado y te hace sentir verdaderamente que estás acompañando a los presentadores por donde quiera que vayan.
Éstos, Imanol Arias y Juan Echanove, tienen mucha complicidad entre ellos y son muy carismáticos, lo cual crea un ambiente familiar muy entretenido, en el que te parece estar rodeado de amigos mientras recorres rincones que no conocías de España. Los lugares que visitan son, aparte de los mejores (como era de esperar), muy originales. Te muestran lo típico, lo artesanal, lo más auténtico.
Además, el lenguaje audiovisual está muy bien tratado. Las transiciones entre un lugar y otro son una obra de arte, entre los paisajes, las tomas originales y los poemas que los mismos presentadores van recitando y que te van sumergiendo en esa España tradicional y nuestra, que parece que estemos en ocasiones olvidando debido al trajín del trabajo y de las obligaciones.
En definitiva, me pareció un programa muy bien elaborado en el que, como periodista, verdaderamente me encantaría trabajar y que, como espectadora, me encantará seguir y creo que deberían hacerse más cosas así, con tanta calidad, en lugar de apostar por la tele basura, como hacen muchas otras cadenas.
Aunque sólo sea una bloguera más, les doy la enhorabuena desde esta parcelita de Internet y, de verdad: «Un país…» para recomendar 🙂

Aquí os dejo la web con el vídeo del programa, para los que no lo hayáis visto o queráis repetir.

Juan Echanove, el torero Espartaco e Imanol Arias en Sevilla

Juan Echanove, el torero Espartaco e Imanol Arias en Sevilla

 

 
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