La brújula del camaleón

El blog de Lua Soleil – cultura, viajes, fotografía, cine y literatura

Ciudad de Panamá, Crónica de Viaje 27 de enero de 2010

Filed under: Crónicas,Cuaderno de viaje,Prácticas — Marga Lua Soleil @ 05:20
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TURBULENCIAS EN UN DIABLO ROJO Y AGUACEROS BAJO SOMBRILLAS

– Una crónica de Margarita Ruiz Temprano –

   En Panamá no chispea. En Panamá se cierra el cielo en un instante y, después de tres ó cuatro goterones como pelotas, las nubes arrojan sus cubos de agua y ya está montado el aguacero. Pero no es una lluvia fina y furiosa, como la que acostumbramos a ver en nuestra Península, sino pesada y redonda, como si toda la parsimonia y el calor del Caribe estuvieran encerrados en sus gotas y su peso las hiciera engordar y caer.

    Bajo la sombrilla roja de una cafetería callejera, mis amigos y yo nos apiñamos, agarrados unos a nuestras mochilas y otro, al mástil de nuestro improvisado paraguas como si fuera un monillo gigante. Bien podía ser ésta una lluvia fría, que refrescara el ambiente. Pero no. Al caer al suelo, sobre el asfalto caliente, el agua se evapora creando un clima aún más sofocante que el anterior. Si te mojas, sabes que así te quedarás por lo menos un buen rato, debido a la agobiante humedad que a veces incluso te cala un poco los pulmones. Y lejos de sentirte más fresco… cuando te dé el sol te notarás aún más sudado. En Panamá, la lógica común al resto del hemisferio norte parece no funcionar.

   Pegada a mis compañeros de aventuras y con una interesante mezcla de transpiración y humedad en la piel, observo desde nuestra sombrilla la plaza a la que acabábamos de llegar justo antes del chaparrón. Lo más curioso lo encuentro en un edificio circundante. Ahora tiene una peluquería en la planta baja, pero antaño había sido un prostíbulo en cuyo balcón, se dice, bailaban las señoritas, enfundadas en telas poco decentes y enseñando pantorrillas y muslos de una forma muy indecorosa. Y los dueños actuales, para hacer honor al pasado del lugar y recordar lo que fue, tienen una pierna de maniquí saliendo de entre las enredaderas del balcón (además de un muñeco de trapo y paja como los que quema toda familia panameña al llegar el año nuevo para simbolizar el fin del año anterior y festejar que todo lo malo de ese período ya pasó). Chocante.

   En verdad, todo en la Ciudad de Panamá es bastante chocante a la par que llamativo. Desde los rascacielos a borde de playa a los que los gringos ricos vienen de vacaciones y que permanecen apagadísimos durante la noche, como si aquello fuera un barrio fantasma; pasando por los animales gigantes estilo cartón piedra de Albrook (el centro comercial más famoso de la capital), hasta los peligrosísimos Diablos Rojos. Éstos últimos constituyen el transporte público de la ciudad y son, básicamente, los famosos “School Bus” amarillos de los estadounidenses que, en su versión chatarrera, vieja y descuajeringada, vienen a parar aquí. Para que no se les note lo cascao, en Panamá les maquillan las arrugas pintándolos de colores chillones y con mensajes tipo “¡viva mi dueño!”, con dibujos de tigres, de Bugs Bunny y de su tropa de la Warner ¡y hasta con fotos de la parienta y de los chiquillos! Pero, aunque es, cuando menos, divertido, usar los Diablos Rojos es, como digo, francamente un peligro, porque, con eso de que cada bus pertenece al conductor (es decir, como si fuera un taxi, sólo que cobrando un precio fijo de 0,25 $ por subir), cada uno de ellos quiere ir a toda pastilla para quedarse con la mayor cantidad posible de resignados usuarios y así quitárselos a la competencia. Total, que vas dando tantos tumbos que es casi imposible no comerte con el estómago, o con alguna parte peor del cuerpo, el respaldo de un asiento roto o la rodilla de un pasajero. Si yo no me caí por una ventana fue porque no encontré una tan grande, y si no tuve que correr agarrada a los asideros de la puerta mientras el Diablo Rojo aceleraba por el centro de la ciudad fue porque mis amigos chillaron al conductor y éste frenó lo justo la máquina para que pudiera terminar de subir.

   Pero bueno, dejando aparte la adrenalina que generan estos insólitos cacharros, los animales gigantes de Albrook de los que hablaba también son dignos de una excursión. El centro comercial está dividido en sectores y la idea es que cada animal represente un sector. En el sector E está el elefante, en el H, el hipopótamo, en el G, no sólo un gorila, ¡sino el gran King Kong!, y en el D, el dinosaurio, ¡por supuesto! Así que, al final, uno va ahí incluso más de safari que a otra cosa. Viajando de mochilero, por lo menos, es un buen plan, porque como no vas a comprar tanto porque mucho no puedes cargar y tampoco es que tu bolsillo rebose dinero… pues ya está, ¿el plan ideal? Un tour turístico de fotos con los bichos de Albrook.

   Sin embargo, no es la única cosa curiosa de dicho centro comercial. En este lugar, de nuevo, la fría lógica no funciona, y mientras en el resto del hemisferio los maniquíes de los escaparates son como palos escurridos que dan vergüenza debido a la moda de espaguetis que nos invade, los maniquíes panameños son un elogio a la silicona. Par de pechugas más grandes no vi en mi vida. ¡Ah!, y, por supuesto, en muchos casos vestidos a la moda europea y norteamericana, apta sólo para fashion victims y masoquistas de la temperatura. Porque con estos calores, a buenas horas puede ponerse nadie unas botas altas con vaqueros.

Lo dicho, la lógica no tiene cabida en este lugar del planeta en el que los rascacielos conviven con las casas bajas de la gente corriente, en que la chatarra de Norteamérica se reutiliza hasta reventar, en donde no se sabe si la selva de palmeras se adentra en la ciudad o la ciudad en la selva y donde conviven la clase humilde y el exceso de una manera tan brusca como ésta. Pero justo éste es el encanto de recorrer la jungla de plantas, tráfico y edificios que es la Ciudad de Panamá.

Diablo Rojo

Maniquí en el centro comercial Albrook

Ciudad de Panamá

 

Cuaderno de Viaje – Crítica 3 de diciembre de 2008

Filed under: Comentarios*Cine*,Prácticas — Marga Lua Soleil @ 20:13
Arráncame la vida (2008), de Roberto Sneider
Arráncame la vida (2008) de Roberto Sneider

Arráncame la vida (2008) de Roberto Sneider

Arráncame la vida nos lleva al México de los años 30, en concreto, a la hermosa ciudad de Puebla, donde Catalina (Ana Claudia Tarancón) vive tranquilamente junto a su familia. Tan sólo cuenta 15 años cuando, un día de paseo, se topa con el general Andrés Ascencio (Daniel Giménez Cacho), un hombre mucho mayor que ella, poderoso y con mala fama. Él, con sus continuos chistes, sus historias y su buen humor, la engatusa de tal forma que ella comienza a seguir sus pasos con curiosidad, sin darse cuenta de los comentarios machistas y de las actitudes prepotentes del general. Catalina, joven, inexperta y con ganas de que le pasen cosas, cae en sus redes como un gatito, y, como tal, casi ni se queja cuando Ascencio llega poco después a su casa para decirle, sin más, que viene para que se vayan a casar. De esta manera tan rápida e inconsciente, Catalina liga su vida a la de un hombre machista y ávido de poder que nunca la dejará ser libre.

La película está muy lograda. Los actores protagonistas imprimen toda su fuerza a la historia y la dotan de una gran vida. El papel de Giménez Cacho (el general Ascencio en la ficción) nos repele desde el principio. Se trata de un hombre sinvergüenza, ambicioso, cínico y malhumorado que desespera al espectador con cada frase. Sobre todo cuando el espectador está viendo que Catalina, por el contrario, no parece darse cuenta de todos los vicios y crímenes del general, por lo menos durante un tiempo. Aunque ella también llama la atención desde el comienzo por su genio y su viveza. Tan cándida en un principio y tan luchadora después, crea en el público una ilusión y un ansia por la autorrealización y la libertad. El tercer personaje importante es el del músico Carlos Vives (José María de Tavira), un hombre que llega a la vida de Catalina para brindarle un amor de verdad, lejos de los menosprecios a los que la tiene acostumbrada su marido. Su sencillez y su sonrisa transmiten toda esa calma que el general siempre se encarga de alterar después. Los escenarios, magníficos, sumergen al espectador de lleno en la historia, con sus iglesias antiguas, sus casas con patios de luz y sus amplios campos repletos de pasto. El ritmo es bueno y mantiene al espectador pegado a la pantalla. Además, los temas que trata la película, siguen siendo muy actuales, por lo que conectan directamente con el público. Hablamos del machismo y de la corrupción política, asuntos que siguen perjudicando a la sociedad mexicana.

Arráncame la vida es el retrato fiel de una época difícil para la mujer, de la sociedad mexicana de la época y del despertar forzoso de una niña a la que le toca ver la realidad (que se ha casado con un delincuente sin escrúpulos) y luchar por su libertad.

 

Columna de opinión – El infinito poder de un buscador 17 de noviembre de 2008

Filed under: Prácticas — Marga Lua Soleil @ 20:27
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La última de Google es que ahora van a controlar los brotes de gripe en los Estados Unidos a través de su buscador web. La empresa argumenta que, como los agripados buscan primero sus síntomas en Interntet antes de ir al médico, ellos, gracias a su servicio, son capaces de detectar la presencia de la enfermedad entre una semana y 10 días antes de que el reporte oficial del Centro para el control y prevención de enfermedades (CDC) informe de una epidemia.

Puesto así, hasta nos podría parecer Googlebonito y eficaz. Qué bien que Google está ahí para dar un servicio al público, para alertarnos de cosas importantes, ¿no? La cuestión es, ¿quién nos dice que ese control del que hablan no va a ser excesivo? Para los escépticos o los ingenuos que aún crean que Google es un motor de búsqueda, lamento informarles de que se equivocan. Google es una empresa de publicidad que vende los primeros puestos de su lista al mejor postor y que usa las búsquedas de sus usuarios para crear perfiles e identificar qué les interesa más y qué menos, qué les gusta y qué no, qué actividades realizan, etc. Es la historia del Gran Hermano, un ojo que todo lo ve y todo lo registra. Google ve todo lo que hacemos y registra todo lo que nos interesa. ¿Quién nos dice que esto no se va a convertir en un método de control abusivo? Quizá ya lo es y nadie se queja. Porque Google sabe todo de nosotros. A través de gmail, averigua con quién nos escribimos, con YouTube ve qué videos son los que nos gustan, con Google Earth ve los sitios a los que nos gustaría viajar y con Blogger se entera de lo que opinamos, ya escribamos o comentemos en blogs. En pocas palabras, Google gestiona toda nuestra vida en Internet. Qué cantidad de información sobre nosotros tiene entonces, ¿verdad? Realmente también deberíamos preguntarnos cuánta información le estamos dando nosotros mismos, casi siempre voluntariamente (al crearnos una cuenta de correo, al registrarnos en alguno de sus servicios o, simplemente, al teclear algo en su motor de búsqueda). ¿Podemos negarnos a dársela? Podríamos no usar sus servicios, es verdad, ¿pero alguien es capaz de ignorar completamente al mayor gigante de cualquier disciplina? Ciertamente, una cantidad de gente importante, entre la que me incluyo, sería incapaz de desterrar de su vida por siempre servicios como los de YouTube o Gmail.

Google dice que este sistema de control de enfermedades por Internet no supondrá una violación del anonimato al que todos tenemos derecho. Pero si Google sabe exactamente desde dónde estás buscando algo, si sabe quién eres porque tienen tus datos a través de tu correo electrónico, si ve lo que ven tus ojos a través de Youtube, ¿quién puede tragarse sus buenas intenciones? Como poco va a hacer negocio vendiendo nuestra información a otras empresas de publicidad para hacerse con millones de dólares a nuestra costa. Pero quizá llegue un momento en que la red sepa de nosotros mucho más de lo que nos gustaría o seríamos capaces de soportar. ¿Bienvenidos a la era digital?

 

Por un debate en Internet, Zapatero/Rajoy ’08 7 de febrero de 2008


– Práctica de clase de la asignatura de Documentación Informativa sobre la iniciativa de 20minutos “Por un debate en internet” –


De un tiempo a esta parte estamos viviendo un cambio en los medios sociales que cada vez resulta más evidente. Que si publica tu vídeo en Myspace si quieres ir a Eurovisión, que si participa mandando tus propias noticias a La 2 de TVE
Hasta hace muy poco, esta serie de cosas eran impensables pero poco a poco se están convirtiendo en algo corriente en nuestras vidas.

Hace poco más de un mes, 20minutos propuso oficialmente a los principales candidatos a las elecciones generales del 9 de marzo un debate en Internet que estuviera abierto a todos.


Esta iniciativa pionera, a la que ya se han unido los principales medios digitales y tradicionales (desde El Mundo o El País, hasta Soitu o Bottup.com), propone un diálogo abierto en la red en el que los usuarios podrán participar en tiempo real a través de todos los medios on-line que apoyen la propuesta.

Para todo esto 20minutos informa de que “el debate se haría con un moderador acordado con los dos partidos” y afirma que las razones para impulsar esta iniciativa son que “en España hay ya casi 20 millones de internautas, y hay también muchos millones de españoles residentes en el exterior que tendrían acceso al debate de modo mucho más sencillo que por televisión. Internet ofrece además la posibilidad en tiempo real de participación de los usuarios de un modo mucho más eficaz que otros soportes tradicionales.”

A pesar de esta última afirmación, las televisiones también están preparando una nueva forma de entrevistar a los candidatos a las elecciones. Después del éxito del espacio “Tengo una pregunta para usted” en el que los ciudadanos presentes en el plató formulaban sus cuestiones a los políticos, TVE lanza el mismo modelo de programa con la diferencia de que, esta vez, se unen al popular youtube para ofrecer la oportunidad de participar a todo el que tenga una cámara con la que grabar un vídeo casero e Internet para colgarlo en la red.
Éste es el vídeo promocional que elaboraron para televisión:

Como estudiante de Comunicación, todos estos cambios en el mundo profesional que me ocupa me llaman especialmente la atención. La participación ciudadana es una realidad a la que nos tenemos que enfrentar con la mente abierta y dejando atrás los prejuicios periodísticos que nos vienen de dos siglos atrás. Hay que evolucionar.

Yo no creo que los periodistas tengan que dejar su trabajo, como muchos afirman, pero sí tendrán que cambiar su forma de trabajar. Quizá puedan incluso liberarse de la responsabilidad de informar y sólo tendrán que hacer de moderadores de la información o ni siquiera. Quizá, relevados de esa tarea, puedan explorar nuevos horizontes, aún por descubrir, quién sabe.

Pero, ¿hay alguien que sepa lo que está haciendo y que esté liderando el camino hacia el modelo periodístico del futuro? ¿Quién lo está haciendo bien? Realmente, nadie, según la opinión de expertos a los que he tenido la oportunidad de escuchar o con los que he podido hablar. Pero la clave está en ir probando, en ser arriesgado, en llevar a cabo propuestas pioneras como las comentadas anteriormente o incluso más novedosas aún. ¿Dónde está el límite de la participación? ¿Y del periodismo digital? De momento no podemos saberlo. Quizá las posibilidades sean infinitas… ¿Por qué no descubrirlas por nosotros mismos?

 

Alberto Corazón – "Los medios son, en parte, muy culpables de la banalización de la cultura" 1 de febrero de 2008

Filed under: Cultura,Medios,Prácticas — Marga Lua Soleil @ 12:07
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– Práctica de clase de la asignatura de Documentación Informativa sobre la entrevista a Alberto Corazón publicada en el tercer número de la revista MGZ. –

Alberto Corazón es uno de los profesionales del diseño mejor valorados de nuestro país. Conocido y admirado en el mundo entero, es toda una figura y un ejemplo para los nuevos artistas. ¿Pero qué piensa él de la vida y de la situación de su profesión? Corazón es un hombre entusiasmado con su trabajo, positivo en cuanto al nivel de estudios de su especialidad en España, al que da un 7 – “Hay que animar”-, pero a la vez desencantado con la banalización de la cultura que se está dando en los últimos tiempos: “Hace poco, con Enric Satué, llegamos a la conclusión de que vivimos unos momentos de extraordinaria mediocridad“. Y es que Alberto corazón se queja del poco compromiso de los jóvenes con su propio oficio. Piensa que actualmente la gente “busca el éxito por la vía fácil” y lo único que hacen es tunear las obras de otros autores y considerarse artistas después. “No hay ningún problema en basarse en otra cosa. Insisto: nuestra cultura es lo que aprendemos y lo que reelaboramos”, pero hay que hacer una buena lectura de lo que está perfectamente estructurado. “La cultura consiste en ir mejorando lo que otros han hecho antes”.

Asimismo, denuncia que los jóvenes van más a lo comercial que a lo artístico: “Vivimos momentos superficiales”. Y “los medios son en parte muy culpables de la banalización de la cultura. Efectivamente, es la primacía de la estética sobre los contenidos.”En cuanto a los nuevos medios, Corazón piensa que está naciendo algo interesante en Internet, sobre todo, en cuanto al diseño, su especialidad. Un nuevo concepto de diseño en el periodismo, basado en el tradicional pero mejorado y trasladado a la red. Aunque confiesa que él pertenece ya a los “viejetes” y que necesita “el periódico físico, despertarme con él”

Y, ¿qué piensa Corazón acerca de los nuevos fenómenos de participación ciudadana que están experimentando todas las especialidades artísticas e informativas? ¿Qué piensa de los concursos de diseño abiertos a cualquier persona? “Es el modo más irresponsable de tomar decisiones, y no es una metáfora, es el modo en el que nadie toma la responsabilidad de tomar decisiones”. “Siempre pongo el mismo ejemplo: si una empresa tiene un problema jurídico, ¿organiza un concurso?” Alberto Corazón razona que, cuando se convoca un concurso así, el resultado son cientos de personas con poca formación y resultados que responden a la famosa frase de “eso lo hace mi niño”.

Para él, un problema claro es la deficiencia cultural de muchas personas que se suponen profesionales: “Hemos asistido a un desarrollo económico realmente espectacular, pero el desarrollo cultural no ha sido simultáneo. Somos la séptima economía mundial y sin embargo la clase empresarial tiene una cultura aún muy pobre y una población que no ha enriquecido la cultura de consumo”. Y “se enecesita un refinamiento cultural para decidir que algo es extraordinario o que es una bazofia”.

En definitiva, para opinar y para actuar de manera eficaz y profesional se necesita cultura.

Particularmente pienso, desde el punto de vista periodístico, que, en muchas ocasiones, los medios ofrecen una visión muy degradada de la cultura e incluso difunden información errónea que confunde al espectador y provoca desinformación e incultura. Como futuros profesionales de la comunicación deberíamos plantearnos qué estamos haciendo y a quién estamos sirviendo, ¿al espectador o a las empresas de publicidad y sus índices de audiencia? Porque, sí, esto es un negocio y se necesita la inversión de las empresas publicitarias como soporte económico, pero ¿en qué se está convirtiendo la sociedad con esa banalización de contenidos de la que habla Corazón? Creo sinceramente que los contenidos culturales podrían provocar tanto o más interés en el espectador que los contenidos basura, de manera que podría servirse a ambos interesados (publicidad y población) en conjunto.

Pero, para ello, habría que remodelar el concepto de televisión al que estamos acostumbrados… ¿Alguien se atreve?

 

Usabilidad web 19 de noviembre de 2007

Filed under: Prácticas — Marga Lua Soleil @ 10:30

Práctica de clase acerca de la usabilidad en Red
Asignatura de Documentación Informativa, 2º Periodismo.

La usabilidad son técnicas que ayudan a las personas a realizar tareas en páginas web con facilidad. Por tanto, es una manera de facilitar el trabajo de los internautas.

La usabilidad es el desarrollo de sistemas que se caracteriza por la facilidad para aprender a utilizar un producto particular para los usuarios de la Red.

Una web que posee usabilidad es fácil de utilizar y los internautas pueden navegar por ella con comodidad. Los contenidos no marean y la información es fácil de encontrar.

Hemos analizado algunas páginas web en busca de ejemplos de usabilidad. Esto nos ha llevado a comparar las páginas de los partidos políticos más representativos de España:

http://www.pp.es/
http://www.psoe.es/ambito/actualidad/home.do

Dejando de lado ideologías políticas, pensamos que la página del Partido Popular resulta más “usable” porque es más sencilla, más ordenada, muestra las opciones en botones de forma clara y el color azul resulta relajante. Además no satura al visitante con demasiada información.
La del Partido Socialista, a parte de usar demasiados recursos visuales, agrupa la información en textos muy comprimidos, con letras pequeñas difíciles de leer y la información no es fácil de encontrar.

 

 
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