La brújula del camaleón

Un weblog acerca de la experiencia vital de un camaleón ibérico…

Cuaderno de Viaje – Crítica Diciembre 3, 2008

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Arráncame la vida (2008), de Roberto Sneider
Arráncame la vida (2008) de Roberto Sneider

Arráncame la vida (2008) de Roberto Sneider

Arráncame la vida nos lleva al México de los años 30, en concreto, a la hermosa ciudad de Puebla, donde Catalina (Ana Claudia Tarancón) vive tranquilamente junto a su familia. Tan sólo cuenta 15 años cuando, un día de paseo, se topa con el general Andrés Ascencio (Daniel Giménez Cacho), un hombre mucho mayor que ella, poderoso y con mala fama. Él, con sus continuos chistes, sus historias y su buen humor, la engatusa de tal forma que ella comienza a seguir sus pasos con curiosidad, sin darse cuenta de los comentarios machistas y de las actitudes prepotentes del general. Catalina, joven, inexperta y con ganas de que le pasen cosas, cae en sus redes como un gatito, y, como tal, casi ni se queja cuando Ascencio llega poco después a su casa para decirle, sin más, que viene para que se vayan a casar. De esta manera tan rápida e inconsciente, Catalina liga su vida a la de un hombre machista y ávido de poder que nunca la dejará ser libre.

La película está muy lograda. Los actores protagonistas imprimen toda su fuerza a la historia y la dotan de una gran vida. El papel de Giménez Cacho (el general Ascencio en la ficción) nos repele desde el principio. Se trata de un hombre sinvergüenza, ambicioso, cínico y malhumorado que desespera al espectador con cada frase. Sobre todo cuando el espectador está viendo que Catalina, por el contrario, no parece darse cuenta de todos los vicios y crímenes del general, por lo menos durante un tiempo. Aunque ella también llama la atención desde el comienzo por su genio y su viveza. Tan cándida en un principio y tan luchadora después, crea en el público una ilusión y un ansia por la autorrealización y la libertad. El tercer personaje importante es el del músico Carlos Vives (José María de Tavira), un hombre que llega a la vida de Catalina para brindarle un amor de verdad, lejos de los menosprecios a los que la tiene acostumbrada su marido. Su sencillez y su sonrisa transmiten toda esa calma que el general siempre se encarga de alterar después. Los escenarios, magníficos, sumergen al espectador de lleno en la historia, con sus iglesias antiguas, sus casas con patios de luz y sus amplios campos repletos de pasto. El ritmo es bueno y mantiene al espectador pegado a la pantalla. Además, los temas que trata la película, siguen siendo muy actuales, por lo que conectan directamente con el público. Hablamos del machismo y de la corrupción política, asuntos que siguen perjudicando a la sociedad mexicana.

Arráncame la vida es el retrato fiel de una época difícil para la mujer, de la sociedad mexicana de la época y del despertar forzoso de una niña a la que le toca ver la realidad (que se ha casado con un delincuente sin escrúpulos) y luchar por su libertad.