Vida…
Abro los ojos y la luz inunda mis pupilas… El día... Una nueva mañana amanece en este lado del mundo… En otro lugar, otras personas como yo siguen durmiendo apaciblemente, mecidas por la brisa de los sueños, o quizá agitadas por las mareas negras de las pesadillas… Quién sabe qué les está ofreciendo la noche o qué les deparará el día… Lo que hagamos hoy determinará el resto de nuestras vidas…
Inspirar… Espirar…
El aire es fresco y el sol es aún tan claro que parece que sigo soñando…, sus rayos débiles apenas han superado las montañas que nos rodean… ¿Dónde estoy? Sonrío… ¿Importa eso? La vida late en mi pecho, respiro, estoy rodeada de lo que más quiero y me deparan grandes aventuras… En este contexto, casi resulta irrelevante ¿verdad?
Me arrebujo entre las mantas que me han abrazado durante la noche… Cierto sopor es inevitable… Pero bostezo y sonrío mirando afuera… Alguien camina cerca de mi tienda de campaña, ¿quién? No importa… Quien sea exhala una risa alegre y comenta lo fría que ha sido la noche… Otro le contesta con voz temblorosa. Lleva un jersey muy gordo y aún así camina mientras se le sacuden las piernas…
Es invierno, cierto… Pero el sol dorado pronto empezará a calentar…
Qué sensación de vida y cuánta libertad… parece que nunca he estado más viva que hoy… Cada día es igual y a la vez tan distinto… Como una hoja nueva, siempre blanca pero guardiana de tantas posibilidades…
Una hoja nueva… ¿Tanto han cambiado las agujas del destino en unas horas? La hoja vuelve a estar en blanco. Pero, ¿cómo saber hacia dónde giran las manecillas de la existencia? ¿Cómo saber cómo será la hoja mañana? Es imposible saberlo… Cada vez que escribimos un verso borramos cien posibilidades y también descubrimos otras miles, giramos la llave y abrimos una nueva puerta llena de luces, sombras, risas y llantos a la vez… Qué maravilla por tanto cada palabra escrita, ¿verdad? Qué maravilla cada pensamiento… qué maravilla cada latido y cada aliento… Cada opción puede mover el universo…
Cierto, no era importante, pero estoy allí, donde empezó todo… en el Ombligo del Mundo… Eso significa Cuzco… Pero también, eso significa para mí todo Perú… Yo no supe que estaba destinada a nacer a la verdadera vida en esta tierra hasta que giré la llave dorada que me llevó allí… Igual que uno no sabe que está dormido hasta que despierta, uno no descubre que está realmente vivo hasta que siente la vida y a sí mismo correr por sus venas y en cada célula de su ser…
Por eso Perú fue el despertar…
Perú fue el país que vertió la luz sobre mis sueños y los iluminó para descubrirme que podían cumplirse.
Perú fue el país en cuya tierra comprendí que cada lugar y cada persona puede ser el ombligo del mundo, un ombligo distinto, pero el centro de la existencia… Pues, ¿no somos un ombligo distinto todos y cada uno de nosotros? Cada persona puede brindarte su experiencia vital y hacerte comprender otros mundos, puede construir experiencias contigo, puede enseñarte… y con eso puedes construir recuerdos, proyectos, historias, vida… Resultaría impresionante investigar cuántos encuentros han provocado la existencia de grandes obras… Piensa en ti mismo por ejemplo…
Hoy es un nuevo día, la página está en blanco, ¿qué haré para que la mariposa bata las alas y en mi futuro se produzca un espléndido huracán?
Qué emocionante la vida…
Hoy tengo la oportunidad de cambiar el mundo…
“El Quetzal es un pájaro tropical de extraordinaria belleza que habita en las húmedas selvas montañosas de México y Centroamérica. En la civilización azteca y maya era símbolo de la libertad. Esta mítica y legendaria ave es el estandarte y símbolo de nuestro programa cultural: Ruta Quetzal” – Miguel de la Quadra – Salcedo.
Es el pájaro de la libertad, pues es incapaz de sobrevivir en cautividad, muriendo al poco tiempo. Por esto precisamente, dijo Miguel, el quetzal es el símbolo de la Ruta.
P.D. Espero haber sido capaz de transmitiros la pureza de sentimientos y la adrenalina y la enorme sensación de vida que inundan el alma cuando estás en la Ruta. Es la aventura de conocer, de explorar, de amar, los nervios ante un nuevo día, el deseo de construir proyectos, de comerte el mundo, de cambiarlo, de recorrerlo y de recorrerte interiormente a ti mismo en el camino…
La aventura de vivir…


בואי נתחבק ונלך
